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miércoles, 26 de marzo de 2014

El dinero no es deuda


Esta entrada me he animado a escribirla al ver, durante estos días, cómo circula por la red la traducción de un artículo de David Graeber en el medio de comunicación inglés “The Guardian”, donde el principal mensaje es la popular y errónea consigna de que “el dinero es deuda”. Este hombre, antropólogo de formación (cabe decir que no tengo nada contra los antropólogos, ni contra su área de investigación y métodos, todo lo contrario), se basa en una publicación del Banco de Inglaterra en la cual se trata de explorar algunos mitos o creencias falaces sobre la creación de dinero ampliamente difundidas, donde remarcan que el dinero actual es dinero crédito, generado por los bancos privados, muy diferente a la noción de dinero mercancía de los modelos neoclásicos actuales, los cuales toman el dinero como exógeno en un sistema donde los bancos son meros intermediarios. Hasta aquí bien, pero hay más, un proceso por el cual se explica el proceso de creación de dinero y le da la característica de flujo, y no de stock, que parece habérsele olvidado a David Graeber, claro que así visto, el titular y el atractivo de su brillante y audaz “descubrimiento” no sería tal.

Mi crítica va a estar fundamentada a través de una breve exposición de lo que se conoce como Teoría Monetaria del Circuito, en la cual, como señala el Banco de Inglaterra, también el dinero es endógeno, por lo cual no puede ser fijada su cantidad de manera arbitraria por el Banco Central, siendo fundamental para el proceso económico al permitirse crear dinero conforme lo demanda la economía. Esta teoría es contraria a quienes apoyan la vuelta al patrón oro o el requerimiento de reservas del 100%, situaciones ambas que estrangularían la actividad económica y aumentarían la competencia por la escasez de dinero, creando graves distorsiones en la distribución y agravando los conflictos entre grupos sociales, por lo cual, no es de extrañar que sean éstas propuestas hechas por grupos englobados dentro de la ideología neoliberal. De aquí se deriva además, que la causalidad comúnmente publicitada de que la inflación es ocasionada por una excesiva tasa de crecimiento de dinero, es errónea, yendo en realidad en sentido opuesto. Así, es la tasa de crecimiento de los precios y de la producción lo que va a incidir sobre la tasa de crecimiento del stock de dinero, y por tanto, la inflación debe explicarse por otros factores.
La oferta de dinero se halla determinada por la demanda de créditos y las preferencias del público, invirtiendo la causalidad neoclásica donde el ahorro precede a la inversión, y donde la relación entre bancos y empresas rompe la dicotomía clásica entre economía real y monetaria, acercándose a lo que denominó Keynes como una Teoría Monetaria de la Producción. Se subraya la naturaleza del dinero como deuda, siendo éste una variable flujo, no stock, puesto que se crea y se destruye con la concesión y cancelación de créditos bancarios, concepto muy diferente de la propaganda ultraliberal en la que han caído supuestos “revolucionarios anticapitalistas” de manera ignorante, gracias a documentales como Zeitgeist, Money as debt, o The money masters, y que toma como punta de lanza una falacia bien conocida en Internet, que el dinero es deuda, obviando todo el proceso del dinero como flujo explicado muy bien por los circuitistas francoitalianos, con referencia obligada a autores como Parguez, Graziani, Rochon y Secareccia, aunque también destacan en este aspecto otros, como los norteamericanos como Davidson, Moore y Lavoie, entre otros. Todos ellos se encuadran dentro de enfoque postkeynesiano de la Economía (fuera de la corriente neoclásica en la que sí están neokeynesianos y nuevos keynesianos), cuyos principales antecedentes son Keynes y Kalecki, si bien están presente otros como Schumpeter, Wicksell, Minsky y buena parte de economistas de Cambridge a quienes se les considera iniciadores de esta escuela como Kaldor, Robinson, Sraffa y Pasinetti. La referencia a diversos autores y temas de investigación de esta escuela puede dificultar su delimitación, sin embargo puede observarse un núcleo común como han sugerido Eichner (1984), King (2002) y Lavoie (2005) (he puesto estos autores porque son quienes tienen publicados libros en castellano con una introducción a la Economía Postkeynesiana).


Para explicar muy brevemente la Teoría del Circuito Monetario, me basaré en el libro “La fragilidad financiera del capitalismo”, coordinado por los profesores del departamento de Economía Aplicada y Finanzas de la Universidad de Castilla-La Mancha Oscar de Juan y Eladio Febrero, concretamente en el capítulo de éste último titulado “Inestabilidad financiera, una interpretación desde la óptica de la Teoría Monetaria del Circuito” (recomiendo a quien esté interesado ir a la fuente, por los errores que yo pueda cometer en sintetizarlo o al introducir comentarios míos sobre ello, pese a que intentaré reproducir lo dicho por este autor con la mayor exactitud posible, lo que en alguno de los párrafos haré prácticamente de forma literal). Así, en un sencillo modelo en el cual se consideran dos sectores productivo y sin sector público:


 En la figura de arriba, tenemos que la flecha con un (1) se corresponde con la fase de flujo; la numero (2) con la fase de circulación; la (3) al pago de salarios a los trabajadores del banco, con cargo a los intereses a cobrar al prestatario; (4) ilustra la fase de reflujo; (5) corresponde a la fracción de ahorro de los trabajadores que se deposita en los bancos; y (6) a lo que los trabajadores envían a los mercados financieros.

S. Bk (sector que produce bienes de capital) va a comenzar un nuevo proceso de producción y el nivel de producto a enviar al mercado va a depender de sus expectativas de demanda efectiva. En función de estas, solicita un crédito al banco (privado) para pagar los salarios de sus trabajadores (Lk). El banco concede tal crédito, creándole un depósito emitiendo deuda contra sí mismo con el objeto de que se “monetice” una transacción entre terceros (S. Bk y Lk). Suponemos que los trabajadores emplean su salario completamente en la adquisición de bienes de consumo, producidos por S. Bc, sector que utiliza la liquidez recibida mediante la venta de su producto a Lk, para pagar salarios a sus trabajadores Lc que, a su vez, también la emplearán en adquirir bienes de consumo. Con la liquidez de vuelta en S. Bc, este sector puede emplearla en la adquisición de bienes de capital necesarios para producir más bienes de consumo en el siguiente período de producción. Así, la liquidez va a S.Bk, que la obtiene mediante la venta de su producto a S.Bc, lo que permite al prestatario estar en disposición de devolver la deuda contraída inicialmente con el banco, desapareciendo de un modo simultáneo el crédito y el depósito. Lo expuesto en este párrafo debe dejar claro que el dinero no es una variable stock, sino un flujo que se crea con la concesión de créditos y se destruye con la cancelación de las deudas, sin embargo quedan cuestiones pendientes.

¿Cómo se pagan los intereses bancarios? En el momento en que el banco concede el crédito a S.Bk, crea un depósito por valor M’=M (1+i), pero solo pone a disposición del prestatario un montante de dinero M (=wLk.). De este modo, el balance bancario se ve aumentado, y ahora el banco puede remunerar los factores necesarios para su operatividad (en este sencillo ejemplo suponemos que el banco solo requiere trabajadores) en una cuantía iM. Si los trabajadores del banco (Lb) gastan todos sus salarios en bienes de consumo, esta liquidez va a ir a parar a S.Bc, y este sector la va a utilizar para adquirir bienes de capital, de modo que dicha liquidez va después a las manos de S.Bk. De este modo, este último sector puede pagar el principal más el interés.

¿Qué ocurre si hay ahorro de los agentes? Desde la óptica del circuito se considera la posibilidad de que los agentes tengan dos alternativas para conservar sus ahorros: depósitos bancarios o activos financieros empitados por las empresas, que dependerá de la preferencia por la liquidez de los ahorradores. Quedaría tanta deuda por pagar como dinero han ahorrado los trabajadores, sin embargo imaginando que la preferencia por la liquidez es nula, todos los ahorros irían destinados a la adquisición de títulos financieros, permitiendo adquirir a las empresas no financieras por ésta vía lo que dejan de adquirir por la venta de sus productos, por lo cual de esta forma el circuito vuelve a cerrarse. Sin embargo, si los agentes desean mantener una fracción de sus ahorros en forma de depósitos bancarios, quedarían deudas pendientes de pago, apareciendo una fase adicional de intermediación bancaria donde las empresas refinancian su deuda convirtiéndola en deuda a largo plazo, utilizando los bancos para ello los depósitos de los ahorradores. Debe quedar claro que los depósitos bancarios son consecuencia de la fase de flujo, en contradicción con lo establecido a la teoría monetaria convencional.

Introduciendo un elemento institucional en el sistema descrito como es un Banco Central, sigue siendo válido que los créditos crean los depósitos y que la cantidad de dinero está determinada por la demanda de crédito y  por tanto, es endógena. Suponiendo que el Banco Central exige a los bancos privados un determinado volumen proporcional de reservas sobre los depósitos bancarios, ¿de dónde salen éstas? El banco privado no puede crear un depósito adicional al que conlleva el crédito, sino que pide las reservas prestadas al propio Banco Central, pagando un determinado tipo de interés fijado por éste de forma exógena, en proporción al montante del crédito, manteniendo al final del circuito únicamente como reservas la proporción a depósitos mantenidos por familias. Como se aprecia, las reservas no suponen una restricción a priori, sino que aparecen a posteriori. El Banco Central puede alterar las condiciones en que presta las reservas modificando el tipo de interés, pero no se negará a jugar el papel de prestamista de última instancia si ello es necesario para evitar una crisis de confianza que colapsaría el sistema financiero, y luego penalizará al banco en cuestión.
Si no hay límite a la creación de crédito, ¿significa que los bancos juegan un papel puramente pasivo operando como meros acomodadores de la demanda de crédito? No, los bancos deniegan créditos (o deberían para su supervivencia) a aquellos potenciales prestatarios que no presentan avales de suficiente garantía, además de estar sujetos a la supervisión bancaria del Banco Central (cuestión que presenta problemas por la opacidad e ingeniería contable en los balances de los propios bancos privados y la descoordinación entre Bancos Centrales para compartir información de los bancos privados que operan bajo su área de influencia). En cualquier caso, la posible no acomodación de la demanda de crédito no tiene nada que ver con restricciones exógenas de fondos prestables.

La inestabilidad financiera puede surgir, sin ser la única explicación ni ser excluyente con otras posibilidades, con un crecimiento desigual del mercado de bienes y servicios, por un lado, y del mercado financiero, por otro. Si aparecen estímulos a tomar dinero a crédito con la finalidad de invertir en mercados financieros, por motivos especulativos, es decir, con la finalidad de adquirir activos para venderlos posteriormente a un precio superior, ello provocará un aumento en el precio de éstos, aumentando la brecha con los tipos de interés y dando lugar a un incremento mayor del optimismo, dado que el coste del crédito es inferior a la ganancia que se obtiene de su uso. Conforme avanza la situación, el ritmo de expansión de los mercados financieros presenta un ritmo superior al del mercado de bienes y servicios (y mayor todavía que el de los bancos), inflándose el precio de los activos financieros (aquí también podríamos poner el ejemplo de los activos inmobiliarios) por encima del crecimiento de los beneficios derivados de la actividad de las empresas no financieras. Las empresas emplearán sus beneficios derivados de su actividad no financiera en la adquisición de activos financieros con fines especulativos, lo que en el acto provocará una “moderación” del crecimiento del sector no financiero, que no podrá mantenerse durante mucho tiempo. La razón del desplome es que las empresas siguen endeudándose, pero no con la finalidad de expandir la capacidad productiva, el dinero se crea (fase de flujo) pero no circula por el circuito real, sino por el financiero, lo que no da lugar a aumentos de gasto y producción (o al menos, no de forma automática, salvo que las ganancias realizadas en el mercado financiero se empleen en gasto en bienes y servicios). El flujo de retornos en el mercado de bienes y servicios deja de ser suficiente para devolver los créditos, provocando a los prestatarios la necesidad de desprenderse de algunos activos, con la finalidad de obtener liquidez. Si el ritmo de venta de activos provoca una cierta reducción en el aumento de los precios, algunos especuladores pueden verse tentados a seguir la corriente vendedora. Si algunos prestatarios no consiguen vender sus activos financieros a un precio superior al que los adquirieron, van a tener serios problemas para devolver los créditos, lo que se traducirá en incobrados para el banco. Esto, al mismo tiempo, puede provocar un aumento en la preferencia por la liquidez de los bancos (esto es, aumento de la percepción de riesgo de los créditos, por lo que o bien se niegan a prestar o lo hacen a un tipo más alto). La dificultad creciente para encontrar créditos puede entorpecer la actividad del sector real, provocando un desplome generalizado, haciéndose imprescindible la actuación de un agente (en este caso el Banco Central, aunque también puede ser el Sector Público mediante déficits) que, a consecuencia de la falta de demanda efectiva, torna ilíquidos los activos de los bancos por la falta de beneficios de los prestatarios, llevando a los bancos a no conceder créditos a empresas, lo que se traducirá en mayores problemas de demanda efectiva.


Vuelvo a incidir en que quien esté interesado vaya a la fuente de donde he sacado lo aquí expuesto y que pongo más arriba. Espero haber sintetizado las ideas de forma que quede plasmado que el dinero no es deuda tal y como se ha extendido por Internet, en especial por culpa de una serie de documentales que esconden una ideología ultraliberal, los cuales han sido profunda y agresivamente analizados en el blog Chemazdamundi, que recomiendo echar un vistazo por su esfuerzo por desenmascarar algunas de las teorías conspiranoicas que circulan por la red, y cuyo sencillo y atractivo mensaje, atrae a incautos por doquier. 


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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Grecia, una larga agonía hacia el default

Hemos recorrido un largo camino desde el siglo XIX, cuando los gobiernos occidentales recurrían a un procedimiento muy sencillo para lidiar con los países que no cumplían con sus obligaciones financieras: invasión, ocupación y cambio de régimen.

En 1902, Gran Bretaña, Alemania e Italia enviaron una expedición conjunta naval a la costa venezolana y bloquearon y bombardearon sus puertos. Contaban con el consentimiento expreso de Estados Unidos para obligar a Venezuela a pagar sus deudas internacionales. El doctor Luis María Drago, ministro de Exteriores argentino, envió una carta a Martín García Merou, ministro argentino para Estados Unidos donde le decía “La deuda pública no puede desembocar en una intervención militar ni justificar una ocupación material del territorio de las naciones americanas por parte de una potencia europea. En primer lugar, el acreedor sabe que ha contraído un contrato con una entidad soberana y que es inherente de toda soberanía que contra ella no se pueden entablar ni llevar a cabo ningún tipo de procedimientos para la ejecución de una deuda, pues esta forma de cobro compromete su misma existencia y provoca la desaparición de la independencia y libertad de acción del gobierno en cuestión. […] La cancelación y el cobro inmediato de la deuda por la fuerza ocasionaría nada menos que la ruina de las naciones más débiles y la absorción de sus gobiernos, junto con la de todas las funciones que les corresponden, por los poderosos de la Tierra”

No fue ésta la primera vez, ni Venezuela el primer país, dónde las naciones más poderosas del mundo empleaban medios militares para forzar la devolución de la deuda.

La doctrina Dragó fue aceptada universalmente en el transcurso del siglo XX, existe consenso en cuanto a lo que no hay que hacer, que es recaudar la deuda con ayuda del Ejército, pero dónde no existe consenso es cuando se trata de qué es lo que hay que hacer. Cuando los países no pueden pagar lo que deben existen tres alternativas:
  1. Condonación de la deuda.
  2. Renegociación de la misma, el pago se pospone con la esperanza de que las cosas vayan mejor en el futuro.
  3. Suspensión de pagos, se deja de pagar la deuda.


Joseph Stiglitz, premio Nobel de economía en 2001, explica con detalle en su libro "Cómo hacer que funcione la globalización" el caso del default argentino, en enero de 2002 Argentina se declaró en suspensión de pagos, una de las más importantes de la historia, del nivel similar a la que Rusia había declarado en 1998, después de anunciar que pagaría sólo una parte de lo que debía. Argentina llegó a un acuerdo en 2005 con el 76% de sus acreedores para pagarles 34 céntimos por cada dólar. Antes de la suspensión de pagos,la deuda externa estaba aplastando la economía. Las consecuencias de la deuda son dramáticas, sobre todo al borde del default, para pagar su deuda se exige a los países el sacrificio de sus programas de educación y de sanidad, de su crecimiento económico y del bienestar de sus ciudadanos. 

Argentina demostró una gran capacidad de negociación y una inmensa determinación imponiendo su criterio en contra de seguir el camino que le fijaba el FMI, pero la mayoría de los países carecen de ambas y lo más probable es que se hundan ante la presión de los mercados financieros y del FMI y acepten su ayuda bajo sus condiciones, pero cuando, por temor, la suspensión de pagos se pospone demasiado, los ciudadanos deben afrontar enormes sacrificios. En realidad, se suspenden pagos únicamente cuando no queda más remedio.
Sin aplicar las políticas contradictorias características del FMI, Argentina empezó a crecer, algo que nadie esperaba, sin que del país saliera dinero para pagar a sus acreedores y con la ayuda de una gran devaluación de su moneda. Durante tres años seguidos creció por encima de un 8%, y este éxito lleva a hacerse otra pregunta, ¿debe seguir Grecia u otro país los consejos del FMI? Argentina demostró que hay vida después de la suspensión de pagos, pero hay pocos países con la determinación que demostró Argentina, el temor a las consecuencias de no pagar su deuda conduce a muchos países a hacerlo, lo cual supone imponer enormes dificultades a sus ciudadanos. Mientras las economías de estos países permanezcan estancadas aplastados por las deudas, no podrán acceder a los mercados de capital,por muy fieles que sean al pago de la deuda, pero en cuanto empiecen a crecer, volverán a tener acceso a los mercados de capital, a pesar de haber suspendido pagos.

En todo préstamo hay un prestamista y un prestatario, pero ambos se embarcan en la transacción voluntariamente. Si el préstamo sale mal, existe al menos la presunción de que el prestamista es tan culpable como el prestatario, pues se supone que los prestamistas realizan un complejo análisis de riesgos y valoran las posibilidades del prestatario para concederle un préstamo razonable, por lo que es posible que la mayor responsabilidad sea de ellos. Entonces nos deberíamos hacer esta pregunta ¿Existe exceso de endeudamiento o exceso de crédito?.

El exceso de endeudamiento aumenta las posibilidades de crisis y los costes de una crisis los soportan no sólo los prestamistas, sino el conjunto de la sociedad. Cuando las crisis ocurren, el FMI presta dinero en lo que se llama un “bailout”, o ayuda financiera, pero en realidad, no es el país en cuestión el que recibe la ayuda financiera, sino sus acreedores, normalmente los bancos occidentales que son prestamistas de ese país. En algunas ocasiones, los gobiernos asumen responsabilidades que ha contraído el sector privado, socializando los riesgos de los prestamistas privados, siendo los contribuyentes del país los que pagan los errores de cálculo de éstos prestamistas.

El exceso de endeudamiento,o el exceso de crédito, según el punto de vista de cada uno, está muy relacionado con muchas de las crisis que han marcado las últimas tres décadas. Pero los problemas son más profundos. Los contratos de deuda que permiten al país que se endeuda devolver una cierta cantidad de dólares o de euros y en los cuales los tipos de interés se ajustan a las circunstancias del mercado, sitúan todo el peso del riesgo de la volatilidad o inestabilidad de los tipos de cambio y de interés en los países que reciban el préstamo.
Si un país debe, por ejemplo, 2000 millones de euros y su tipo de cambio desciende un 50%, la suma total de su propia moneda se duplica.
Un coeficiente de endeudamiento con respecto al PIB de un 75% pasaría de repente a ser del 150%, que supera las posibilidades de pago del país.
De igual modo, si los tipos de interés pasan del 7% al 14%, la suma total de su deuda se multiplicaría por dos, esto es lo que le ocurrió Argentina entre 1996 y 2000.

Para empeorar las cosas, suele pasar que muy a menudo se firman préstamos a corto plazo, por lo que los prestamistas en cuanto perciben alguna señal preocupante retiran su dinero del país, si todos los prestamistas prestan a corto plazo y luego todos deciden recuperar su dinero al mismo tiempo, no podrán, esto provoca un pánico, todos los prestamistas correrán a sacar su dinero para salir cuanto antes del país, carrera en la que el país prestatario acaba perdiendo. El famoso “corralito” Argentino fue producido por un pánico de este tipo, ante la fuga de capitales del país, el gobierno anunció el 1 de diciembre de 2001 la restricción al retiro de los depósitos bancarios

Islandia con la encarcelación de sus banqueros ha puesto de actualidad el famoso problema del “riesgo moral”, además, uno de sus grandes bancos, el Landsbankinn, ha tomado la decisión de devolver el 20% de los intereses pagados por sus clientes entre el 31-12-2008 y el 31-04-2011 en concepto de los intereses excesivos impuestos a los préstamos en este periodo, tratándose del primer ejemplo de responsabilidad civil de un banco, algo que debería ser un precedente moral para otras entidades tan responsables de la crisis. Hay riesgo moral cuando una parte no se responsabiliza de todos los riesgos de sus acciones y, en consecuencia, no hace todo lo que puede para evitarlos. Con los préstamos, el riesgo está en afrontar todas las consecuencias de una suspensión de pagos cuando, por su parte, los prestamistas pueden reducir el riesgo de forma sencilla, reduciendo la suma de los préstamos. Si existe la posibilidad de bailout, prestan más de lo que de otro modo harían.

Ahora, ante la inminente probabilidad de default en Grecia y la presión del FMI para que la población adopte sacrificios, alargando su agonía y retrasando la suspensión de pagos que podría ser un punto de inflexión, como ya demostró Argentina, se habla de la enésima inyección de liquidez a Grecia pero, ningún nuevo préstamo del FMI llegará a Atenas, simplemente el dinero se quedará en los bancos alemanes y franceses para pagar parte de lo que Grecia debe.

Yorgos Papandreu y su gabinete, tomaron medidas de ajuste económico fiscal. Las medidas más destacadas han sido la disminución salarial del funcionariado público en un 10%, un recorte del 30% del salario navideño y un aumento de la edad de jubilación desde los 61 a los 63 años. También el IVA ha sido aumentado entre un 0'5% y un 2% a productos seleccionados, así como el impuesto de hidrocarburos y el impuesto del tabaco y del alcohol. Además de un nuevo impuesto inmobiliario.

Para la nueva ayuda, el objetivo principal es una nueva reducción de un 30% de los funcionarios tras haber suprimido ya 200.000 puestos públicos. El objetivo ahora es suprimir otros 150.000 para finales de 2015, como se había comprometido Grecia el pasado julio, como contrapartida por el segundo paquete de ayuda de 160.000 millones de euros.

Para los países europeos es un dilema salir del euro, poner una nueva moneda en circulación y devaluar su moneda supondría inmediatamente declararse en suspensión de pagos, pero el ejemplo de Grecia muestra que igual, debería haber salido hace tiempo y evitar la pesada carga de las medidas de austeridad del FMI sobre sus ciudadanos, tomando el camino de Argentina, hay que quitarse el miedo y apostar por los intereses de los ciudadanos, a pesar de que vayan en contra de los del mercado, siguiendo el camino del FMI se ha visto que no solo las cosas no mejoran, sino que incluso van a peor, la deuda pública de Grecia alcanzará el 189'1% de su Producto Interior Bruto (PIB) en 2012, calcula el Fondo Monetario Internacional (FMI). Mientras que, tomando el camino opuesto al FMI,  aún hay esperanza, ya que las medidas del FMI solo responden a intereses corporativos, presionando a los gobiernos a ir en contra del bienestar de sus ciudadanos.


Es frecuente que se culpe a un país de pedir demasiado (al igual que se culpa a las personas de que se endeuden por encima de sus posibilidades) cuando, en realidad, quienes prestan los fondos también tienen parte de la culpa, prestan demasiado, sin tener en cuenta si el país que solicita el préstamo puede devolverlo o no. La lucha de la devolución de estos prestamos lleva a dos opciones desagradables: una, suspensión de pagos, y otra, la aceptación de ayuda por parte del FMI aceptando sus imposiciones que conllevan la perdida de la soberanía económica del país, algo que no garantiza, como vemos, que finalmente la única solución sea el default.

martes, 12 de julio de 2011

El dilema del Euro

Para España y otros países en problemas que están siendo sometidos a una gran presión, la salida del euro sería un suicidio, pero existe esta posibilidad de salir, que nos echen o que el euro se derrumbe.

Últimamente veo a bastante gente exponer que una salida del euro y la creación de una nueva moneda devaluada (pesetas por ejemplo), supondría a la hora de pagar la deuda pública, tener que devolver una cantidad mucho mayor, es decir, si 1 euro son 160 pesetas y debemos 16.000, al devaluar la nueva moneda recién creada un 25%, 1 euro equivaldría entonces a 200 pesetas y lo que pagaremos de deuda subirá a 20.000. Bien, pues esto NO ES ASI, la explicación es la siguiente:

La deuda del Estado no es porque un inversor preste dinero a España, sino porque España emite deuda (en bonos, obligaciones o pagarés) en moneda nacional, no en euros. De ésta forma el estado pagará la cantidad que determine más una interés fijado. Así que lo que ocurre realmente, es que si un inversor nos compra 100 euros en deuda, se convierte en 100 pesetas, si devaluamos la moneda un 50% el estado pagará al inversor 100 pesetas (más el interés fijado), pero su valor ahora serían de 50 euros, el inversor saldría perdiendo. De ahí que cuando un país esté en problemas y ante la especulación sobre una posible devaluación, los inversores huyan con su dinero del país y dejen de invertir en él. Esto es lo que se llama “pérdida de confianza”. Para recuperar ésta confianza, España estaría obligado a proceder a una dura devaluación de su moneda, lo suficientemente amplia para atraer de nuevo a los inversores, ya que si hacemos una devaluación insuficiente, los inversores no entrarán en el país porque pensarán que habrá más devaluaciones de la divisa.

Cuánto mayor sea la probabilidad de que se vaya a producir una devaluación, mayor será el riesgo para los inversores de recuperar el 100% de lo invertido, por lo que mayor será el tipo de interés que aceptarán pagar los estados para que la deuda que emitan los países se compre.
El encarecimiento de la deuda de un país no se producirá tras su salida de la zona euro, para ello sólo hace falta especular con esa posibilidad, como está ocurriendo con los llamados PIIGS (Portugal, Italy, Ireland, Greece, Spain)


A continuación citaré algunos problemas que tendrá cualquier país que quiera dejar la zona euro:

-1. Según un estudio del equipo jurídico del BCE sobre el mecanismo para abandonar el euro basándose en los tratados firmados hasta ahora, la unión monetaria es irrevocable e irreversible. Sin embargo, el país que quiera puede salirse de la UE, una vez hayan pasado 2 años desde que realizó su solicitud de salida, y esto implicaría, dejar el euro, como también dejar el mercado único, lo que supone un problema.

-2. La inexistencia de una moneda física supondría poner a imprimir una nueva moneda, ponerla en circulación y fijar unos tipos de cambio flexibles con las demás divisas. Además, la nueva moneda deberá venir acompañada de estrictos controles de capital para evitar la fuga de capitales hacia el euro, esto es lo que ha ocurrido en Islandia por el hundimiento de su economía que, a pesar de no estar en la UE, nos sirve como ejemplo para este apartado.

-3. La devaluación de la moneda suele venir acompañada de la inflación, que será difícil controlar si no se tiene un control estricto sobre la emisión de la moneda, en Argentina este hecho supuso en 1989 una inflación del 3000%.
Esta devaluación también traerá consigo un gran aumento de los tipos de interés, ya que, junto con la pérdida de credibilidad de la economía del país, los inversores incurren en un riesgo extra por el tipo de cambio flexible. Además grandes empresas que tengan inversiones en el exterior verán reducidos sus beneficios al estar expuestos a estos riesgos del tipo de cambio.

-4. El país tendrá una mayor competitividad en los mercados internacionales al devaluar su divisa y hacer sus productos más baratos, pero esto será algo temporal, ya que los demás países también reaccionarán e impondrán más restricciones comerciales y tarifas a importaciones que dejará a todos más pobres.
Esta es quizás la razón más fuerte para que los países ricos estén ayudando a los países con problemas a no salirse del euro, el proteger sus sectores exportadores, no sólo a sus bancos.

-5. Otro problema extra de dejar el euro es la entrada directa en el mercado de divisas, algunos especuladores se frotan las manos ante esta posibilidad, añoran tiempos pasados dónde sus ataques coordinados a la divisa de un país provocaban un pánico que llegaba a tirar la economía del país, por lo que sacaban grandes beneficios (como ya explique en el post sobre hedge funds). En los últimos días hemos podido ver declaraciones de George Soros, el especulador más famoso del mundo, sobre la salida del euro de algunos países.

Como podemos concluir por estas razones, la salida del euro no ayudaría en absoluto a salir de la situación económica actual a los países en problemas de la UE.
La solución sería apoyar una Unión Europea real y fuerte, una desintegración de la Unión europea como entidad económica liberaría, a corto plazo, unas fuerzas desestabilizadoras y, a largo plazo, dejará un mundo más pobre.


En los últimos días ante los ataques de las agencias de rating Americanas  a los países europeos en una situación complicada, hemos podido ver las primeras reacciones de algunas autoridades de la UE defendiendo su solvencia para pagar su deuda, aunque un poco tarde visto el drama que están sufriendo hoy estos países, sobre todo Grecia.
El gobierno de Estados Unidos debería ser más estricto en la regulación de las actuaciones de estas agencias de rating (Moody’s, standar & Poor y Fitch), que están tirando por la borda el valor de la deuda soberana de los PIIGS al nivel del bono basura. Estas agencias de rating fueron las mismas que pusieron una calificación de AAA (la más alta) a las acciones de los paquetes de hipotecas de alto riesgo (CDO), conocidas en todo el mundo como hipotecas Subprime, causantes de la crisis financiera global que los grandes bancos de inversión expandieron conscientemente sabiendo la que se avecinaba, como se puede constatar de las investigaciones que se están llevando a cabo a Goldman Such (rescatado por el gobierno de Obama en 2008).

Esperemos que las autoridades europeas y el FMI cambien el rumbo. Las medidas que quieren imponer a estos países en problemas son absurdas, problemas en parte creados por la diferente situación económica (precios, sueldos y gastos financieros) de los países cuando entraron en el euro, curiosamente, los PIIGS son los que tienen el sueldo más bajo de la UE17(países con euro) bajo una política monetaria común que beneficiaba a los más poderosos y descolgaba a los demás, por lo que en vez de ir hacia la convergencia, al contrario, estos países han aumentado sus diferencias. La austeridad que quieren imponer a estos países, como la bajada de sueldos y disminución del gasto público, ya fueron medidas exigidas a otros países por el FMI en crisis anteriores en los años 90, como la crisis Argentina o la de los países del sudeste asiático, con un resultado de fracaso absoluto, como se puede comprobar.


Necesitamos unas medidas eficaces contra la especulación, que deben ir acompañadas de una cooperación en política fiscal en la UE y regulaciones a la banca para evitar que vuelvan a producirse los excesos de los últimos años.
Además de las medidas conjuntas de la UE, los estados miembros deben, cada uno, aumentar la transparencia de sus cuentas y luchar contra la corrupción, los datos que han aflorado con la situación de emergencia de Grecia ponen de manifiesto la importancia de combatir este lastre. Los partidos políticos deben empezar a pensar en el largo plazo y comprometerse todos a implantar un modelo de desarrollo económico que no cambie según quien gane las elecciones cada 4 años, las medidas cortoplacistas y populistas buscando el voto fácil son un obstáculo para el crecimiento del país.


Como anécdota  contaré que hay una página sobre predicción financiera, intrade,  dónde se puede votar qué ocurrirá en un futuro, en cuanto al tema que trato en este post, de si algún país saldrá del euro, las votaciones son:
-Antes del 31 de diciembre de 2012: 25%
-Antes del 31 de diciembre de 2013: 54%
-Antes del 31 de diciembre de 2014: 50%



Fuentes:

- http://www.intrade.com/v4/home/
- Eurostat
-Dirección general del tesoro y política financiera, documento deuda del estado en circulación
-“El retorno de la economía de depresión y la crisis actual” de Paul Krugman
-“Futuros imperfectos” de Daniel Altman

lunes, 11 de julio de 2011

La vorágine de las cajas de Ahorros

Las cajas de Ahorro están siendo las protagonistas de la actual crisis financiera en España, perdiendo la buena imagen que han tenido durante bastante tiempo siendo la parte amable del sistema financiero al proporcionar financiación dónde no llegaban los bancos y dedicar una parte importante de sus beneficios a la obra social.
Para comprender la importancia de las cajas de ahorros en la crisis actual debemos conocer qué dimensión tienen las cajas y su evolución para saber cómo han llegado a ocupar esa posición privilegiada en nuestro sistema financiero, hasta alcanzar más del 50% de la cuota de mercado.

En 1989 se eliminan los coeficientes de inversión obligatorios, que en cajas eran mayores que en bancos, por lo que ese dinero podrán invertirlo en otras cosas, además se elimina la restricción territorial de las cajas, y ya pueden empezar a abrir oficinas en cualquier lugar de España, no solo en su comunidad.

En 1990 comienza la primera oleada de concentración entre cajas de ahorros, cuándo España estaba sufriendo una dura crisis económica. El Banco de España presiona a las entidades con problemas bajo la máxima de “si necesitan ayudas del Fondo de Garantía de Depósitos o del Banco de España, deben fusionarse antes”. Estas fusiones son entre cajas de la misma provincia o Comunidad Autónoma.

A principios del siglo XXI los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, tras sus megafusiones que absorbieron a los demás bancos de la época, buscaron diversificar su actividad en el exterior intentando escudarse ante crisis futuras en España, así como vendieron sus participaciones en empresas industriales y se centraron en su actividad financiera. Hoy en día tienen una notable presencia en España en torno al 15% de la cuota de mercado cada uno.

La llegada del euro a principios trajo una estabilidad sin precedentes a la economía española y un acceso al crédito fácil, siempre había alguien dispuesto a acabar prestando, y así las empresas y particulares siempre encontraban alguien dispuesto a renegociar sus deudas, de esta forma la pelota siempre estaba girando y la tasa de morosidad de entonces, era relativamente baja.
Las cajas aprovecharon este momento para ocupar el espacio dejado por los grandes bancos, redoblaron sus esfuerzos en el crecimiento de su red de oficinas, “bancarizaron” a miles de inmigrantes que encontraban empleo en España, y se endeudaron muy por encima de lo razonable tomando posiciones en grandes compañías españolas y sobre todo, financiando cualquier operación que se le presentase en el sector inmobiliario, la principal razón de los problemas actuales. Las cajas de ahorro se contagiaron de este optimismo sin límite hasta que estalló la burbuja inmobiliaria. Cuando los mercados financieros se secaron como consecuencia de la crisis, las entidades financieras se encontraron con problemas a la hora de renegociar sus deudas, ya no había giro de recursos sino por el contrario, una obligación de hacer frente a pagos de forma inmediata.
Otra razón de los problemas de las cajas radica en los vínculos existentes entre algunas cajas de ahorros y los partidos políticos de su zona. Inversiones consideradas prioritarias para el desarrollo de algunas Comunidades autónomas fueron financiadas por concurso, por las cajas de ahorros. Ejemplos de esto son, la elevada inversión de la CAM en el parque de atracciones de la comunidad valenciana Terra Mítica, y la financiación del aeropuerto de Ciudad Real por la caja Castilla-La Mancha.

En cuanto a los grandes bancos españoles,Santander y BBVA, su diversificación geográfica, en Latinoamérica y Estados Unidos ambos, y del Santander En Reino Unido, y el hecho de haberse mantenido al margen de las operaciones tóxicas en el exterior (hipotecas Subprime), supuso suficiente colchón para resistir la crisis y colocarse a la cabeza de los bancos mundiales en beneficios, mientras los gigantes mundiales presentaban pérdidas multimillonárias.

En 2009 se pone en marcha el Fondo de Reestructuración ordenada bancaria (FROB), aunque visto lo acontecido hasta ahora, debería haberse llamado “Fondo de Reestructuración ordenada de las cajas de ahorros”. El FROB se dota con 10.000 millones de euros y una capacidad de endeudamiento de 90.000 más, en total 100.000 millones de euros. El banco de España condiciona las ayudas que facilite el FROB a un proceso de concentración de entidades, como hizo en 1990,ya que considera que es inviable que puedan seguir existiendo 45 cajas de ahorro con las dimensiones que tienen en la actualidad. El plazo para devolver el dinero prestado por el FROB a estas entidades es como máximo de 5 años, sino el Banco de España procederá a subastar las entidades que no devuelvan las ayudas prestadas por este organismo.
Algunas cajas empiezan a fusionarse entre ellas, y otras eligen lo que se denominan“fusiones frías” a través de la constitución de los llamados Sistemas Institucionales de Protección (SIP), que permite mantener la personalidad jurídica de cada una de las cajas que lo integran. Esta alianza se exige que se prolongue al menos 10 años y compromete la acción solidaria para mantener la liquidez y solvencia de las entidades que forman parte de ellos. Las SIP permitirán poner en común determinados negocios, como el acceso a los mercados financieros. Algo que están por hacer en los próximos días, si no se pospone, Banca cívica y Bankia.

El 09 de julio de 2010, con Elena Salgado de ministra de economía se aprueba el decreto ley que reforma las cajas de ahorros (el borrador de ley estaba hecho desde 2008, con Pedro Solbes), que facilitará a estas entidades la captación de capital en los mercados(hasta un 50% de su patrimonio), equiparando las cajas a los bancos en cuanto al acceso a los mercados de capital. Las cuotas participativas que pueden emitir las cajas ahora contarán con derechos políticos, algo que no tenían, por lo que se puede hablar de privatización de las cajas, en mayor o menor medida (depende del grado que cada una quiera privatizarse), lo que limitará la entrada al consejo de administración de las cajas a personalidades políticas impuestas por el partido de turno, debido a la entrada de representantes de capital privado con plenos poderes a estos cargos del consejo de administración. Además esta ley aumenta el capital mínimo que deben poseer bancos y cajas para cumplir su solvencia. En las cajas de ahorro que no coticen en bolsa será del 10% y para los bancos y las cajas que coticen en bolsa, será del 8%.

La transformación más fundamental de estas entidades es su pérdida de carácter social y de entidades sin ánimo de lucro, al haber pasado a imitar los procedimientos y actitudes de la banca privada. A pesar de esto la mayoría de las cajas siguen manteniendo en su información corporativa estos términos, algo que sorprende teniendo en cuenta los últimos acontecimientos, como los más de 10 millones de euros que cobraran entre tres altos ejecutivos de Bankia, entre ellos el exministro de economía y exdirector gerente del FMI, Rodrigo Rato.

Reestructuración del sector desde 2009


En 2009 existían 45 cajas de ahorros. Actualmente hay 34, de las que 30 se encuentran en proceso de reestructuración o lo han hecho a lo largo de 2010, bien a través de SIPs o mediante fusiones y absorciones. Contando los SIP como una única caja, serían solamente 16
Las 4 entidades que seguirán independientes son: Caixa ontinyent, Colonya Caixa Pillença, CAM e Ibercaja 

SIPs

-La SIP de  Cajastur, Caja Cantabria y Caja de Extremadura es Effibank
-Caja Madrid, Bancaja, Caixa Laietana, La Caja de Canarias, Caja Ávila, Caja Segovia y Caja Rioja,  se juntan bajo la marca comercial Bankia, que ya ha recibido 4464 millones de euros del FROB
-Caja Murcia, Caixa Penedès, Sa Nostra y Caja Granada , constituyen la marca Banco Mare nostrum, que ha recibido 915 millones del FROB
-Caja Navarra, Caja Canarias, Caja de Burgos y Cajasol constituyen Banca Cívica
-Caja Inmaculada, Caja Círculo y Caja Badajoz forman la SIP caja3
-BBK (Bilbao Bizkaia Kutxa), Kutxa, Vital (Caja de ahorros de Vitoria y Álava), el grupo aún no tiene marca comercial.

Fusiones

-Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa, forman CatalunyaCaixa, que han recibido 1250 millones de euros del FROB
-Caixa Sabadell, Caixa Terrasa y Caixa Manlleu, forman Unnim Caixa, que han recibido 380 millones de euros del FROB
-Caja España y Caja Duero. Forman caja Duero-España, que han recibido 525 millones del FROB
-Caixanova y Caixa Galicia forman Novacaixagalicia, que ha recibido 1162 millones de euros del FROB

Ha habido 2 absorciones, Cajastur absorbió a Caja Castilla-La Mancha tras ser intervenida y subastada por el Banco de España y la absorción de Cajasur , intervenida por el banco de España y vendida mediante subasta a la caja vasca BBK


Fuentes:
-Servicios de estudios Cajasol.“Fusiones de las cajas de ahorros ¿qué sabemos?”
-“De crisis en crisis” La modernización y la lucha por el poder de la banca, de Salvador Arancibia
-http://es.wikipedia.org/
-http://www.elpais.com/articulo/economia/Preguntas/respuestas/reforma/cajas/elpepueco/20100709elpepueco_11/Tes