miércoles, 19 de junio de 2013

Una estrategia económica a nivel territorial: cooperación, capacidad competitiva y emprendedurismo

Más allá de la estabilidad macroeconómica en el conjunto de Europa; dependiente hoy más que nunca de la coordinación de las políticas fiscales y de un modelo simétrico en política monetaria que pueda sobrevivir a largo plazo, no como la actual configuración del euro; y de la vital importancia de un marco global en torno a políticas estructurales en lo referente al mercado de trabajo, mercados financieros y medio ambiente, que tantas distorsiones ocasionan como estamos viendo en la actual crisis y sobre lo que no se han tomado decisiones en torno a regulación alguna, a pesar de ser cuestiones que se encuentran en el epicentro de los problemas a los que nos enfrentamos; es necesaria una estrategia económica que contemple la dimensión de la competitividad territorial para el desarrollo de las regiones de forma inteligente y sostenible.
Desde una perspectiva económica parece difícil repartir sin crear y por supuesto repartir más de lo que se crea, por lo que debe atenderse a una asignación eficiente de recursos que permita aumentar la productividad de los factores productivos y la competitividad, atendiendo a criterios de equidad y al principio de compensación de Kaldor, puesto que una medida económica nueva formará una mejor global siempre que los perjudicados con ella puedan ser compensados por quienes resulten beneficiados.

Las políticas públicas tienen un papel importante en la creación de un entorno favorable para la cooperación, la capacidad competitiva y el emprendedurismo; para la puesta en práctica de iniciativas empresariales que revitalicen el tejido productivo y creen riqueza y empleo, a través de la diferenciación de productos y servicios como vía para crear valor añadido. En este sentido, el libro del profesor de Universidade da Beira Interior João Leitão, “Pode Portugal ser competitivo e emprendedor?” aporta respuestas sobre la problemática del desarrollo territorial, que aunque centrado en Portugal; esencialmente en la subregión de Cova da Beira; pueden aplicarse a cualquier otro territorio.

El libro se divide en tres partes; comienza acometiendo las políticas públicas, competición e instituciones, centrándose en la consecución de una estrategia económica inteligente y sostenible para el sector primario, que incentive la entrada de jóvenes emprendedores y contribuya al fomento de concentraciones agro-industriales basadas en redes institucionales dotadas de escala productiva y competitiva en términos internacionales, así como un dominio efectivo de los canales de distribución. A la vez que se busca la sostenibilidad en el sector primario y la recuperación de las actividades agro-industriales utilizando una lógica espacial y de incentivos, se debería buscar ligar ésta a la producción de energías renovables, para lo que sería necesario remover los intereses que obstaculizan la competencia entre productores y vendedores de energía y que comprometen negativamente nuestra capacidad competitiva; algo que también ocurre con un sector como el de las comunicaciones, donde se plantea la fragmentación de las grandes empresas de comunicación en busca del interés público.
También aquí se aborda la cuestión de las ventajas comparativas, recuperando la lógica ricardiana para decidir estratégicamente cuales son las especializaciones productivas por las que debe apostar el país con el objetivo de mejorar el trade-off. Todo ello englobado en modelos dinámicos de triple hélice articulados para una mayor eficiencia y equidad.

La segunda parte del libro gira en torno a organización espacial y redes emprendedoras, donde se aborda la creación de parques de ciencia y tecnología, clusters, ciudades-región y living labs. Se debe buscar la intensificación de las relaciones intra-industriales sobre la forma de aglomerados industriales concéntricos y que permitan menores costes al nivel de las diferentes fases de la cadena de producción y en donde las universidades estén en el centro de este proceso, promoviendo nuevas formas de conocimiento e innovación, proporcionando una mayor adecuación de la investigación a las necesidades del mercado y la trasmisión del valor de la solidaridad. Todo ello permite crear una cultura de vigilancia tecnológica y responsabilidad social para atender anticipadamente las necesidades de la comunidad empresarial y de los ciudadanos, creando incentivos para que aumente la inversión empresarial en las instituciones de enseñanza superior que las haga más cualificadas y competitivas, gracias a la financiación mixta público-privada.
También se necesita constituir redes entre ciudades-región de similares especializaciones productivas y de investigación para intensificar las relaciones entre las mismas; sin rivalidades ni canibalismo; para que se erijan así en motores del crecimiento económico nacional y de una real convergencia económica y social de los territorios en términos sustentables.
En este apartado se trata además un tema controvertido como es la fusión de ciudades pequeñas que se encuentren a poca distancia, una cuestión que políticamente se encuentra con grandes obstáculos como podemos ver en España, pero que permitiría una mayor articulación y cooperación institucional entre los agentes públicos y privados y la disminución de costes en servicios considerados básicos y de interés público, evitando en muchos casos la duplicación de inversión pública con el consecuente despilfarro de recursos que podrían asignarse a otras partidas; alcanzando una mayor estructuración institucional y supranacional como vía para que las ciudades funcionen como verdaderos living labs.

En la tercera y última parte, dedicada al emprendedurismo y su importancia en el plano económico y social, el profesor João Leitão señala el papel determinante de los emprendedores en el proceso de destrucción creativa y la importancia de una estructura organizativa eficiente para provocar un impacto positivo de la capacidad individual para emprender evitando factores que paralicen tanto la capacidad innovadora como la empresarial y potenciando los determinantes que permitan aflorar tales capacidades.
En definitiva, este libro plantea cómo el desarrollo de agrupamientos de interés económico y de cooperativas de productores y distribuidores de gestión profesionalizada, la puesta en marcha de modelos de triple hélice, la creación de nuevas formas de organización espacial y de redes emprendedoras y la apertura de programas específicos que premien la creación de empresas con actividad económica ligada a los sectores primario y secundario son fundamentales para conseguir la revitalización del tejido productivo nacional, el desarrollo territorial y parar la fuga creciente de capital humano. Para ello será necesario evitar factores y comportamientos que paralicen la iniciativa individual y la capacidad innovadora y empresarial, como pueden ser la falta de cultura y gusto por el riesgo, la incompetencia técnica y humana, la repartición asimétrica del rendimiento disponible, los esquemas de estratificación social, las redes de influencia y la corrupción institucionalizada. ¿En qué medida obstaculizan tales vicios que se dan en nuestra sociedad estas iniciativas aquí proyectadas? Viendo la salud actual de la economía de España y Portugal y las enormes diferencias existentes entre regiones, hay mucho por hacer.


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domingo, 16 de junio de 2013

Globalización, crédito y empleo

Los políticos europeos deben conseguir para salir de esta larga crisis que se asoma a su sexto año y sin expectativas de mejora que el crédito vuelva a fluir y fomentar el gasto, para sortear el gasto privado insuficiente y utilizar así la capacidad productiva disponible; todo ello dentro de un marco institucional mundial que cambie el perverso rumbo actual de la globalización.

La solución habitual a la reactivación del crédito es inyectar capital en las instituciones financieras y así que el crédito vuelva a fluir hacia el resto de la economía productiva, algo que no se está consiguiendo como vemos en la falta de confianza, la desviación del capital hacía actividades especulativas muy rentables en una situación de incertidumbre como la actual o hacia destinos de escasa fiscalidad y legislaciones laborales y ambientales sin obstáculo alguno, y las continuas recapitalizaciones a las que asistimos desde el comienzo de la actual crisis, con pérdidas para las arcas públicas y sin la contrapartida de un mayor control por parte de los gobiernos de las entidades recapitalizadas; entidades cuya mala gestión estaba destinada a obtener altas remuneraciones a corto plazo, a pesar del alto riesgo e insostenibilidad y a grandes dosis de corrupción. ¿Y qué pasa con el Banco Central Europeo? No presta a instituciones no financieras, su tarea es hacer préstamos a las instituciones bancarias a bajo interés, que luego prestan a un interés bastante más alto consiguiendo un buen margen de beneficios; con la excepción echa con el Programa de Compra de Bonos Públicos lanzado en mayo de 2010 frente a la crisis de deuda pública de algunos de los países de la eurozona. 

Aún cuando este primer paso se consiga, seguiremos enfrentándonos a un problema de insuficiente demanda agregada. En momentos como el actual, el hueco dejado por el sector privado debe ser ocupado por el sector público, a través de los viejos estímulos fiscales keynesianos. La queja del subconsumo como culpable de los males de la ocupación se aprecia ya en autores mercantilistas como en inglés William Petty, que en 1662 justificaba “las diversiones, los espectáculos suntuosos, los arcos triunfales, etc” apoyándose en que sus costos entraban en los bolsillos de cerveceros, panaderos, sastres, zapateros y otros. Quien mejor representó estas ideas fue Bernard Mandeville en su fábula de las abejas con el poema alegórico “El panal rumoroso o la redención de los bribones”.
Un crecimiento en la propensión a consumir serviría, excepto en condiciones de ocupación plena de las que hoy andamos muy lejos con un elevado desempleo que supera el 27%; para aumentar al mismo tiempo el aliciente para invertir, puesto que las oportunidades de ocupación están necesariamente limitados por la extensión de la demanda total como señala John Maynard Keynes en su Teoría General, por lo tanto, estimular el gasto público será mejor que no hacer nada ante la parálisis de la iniciativa privada.

De no ser así, como hoy estamos viendo en la actual crisis con las políticas de austeridad puestas en marcha por los países así como por los insuficientes estímulos fiscales llevados a cabo en España o Estados Unidos, y que recientemente pondrá en marcha Italia en menor proporción, cuya baja efectividad viene dada por el escaso volumen de recursos utilizados y la corrupción institucional; una vez iniciado el descenso de la ocupación y el ingreso total, éste podría llegar muy lejos, pues establecer un nuevo equilibrio en una sociedad globalizada como la actual implica una caída libre de la que es complicado ver el fondo, ya que mientras exista alguien en el mundo con unas condiciones peores que las nuestras habrá margen para seguir cayendo, aún cuando exista un gobierno nacional con un programa de estímulo fiscal serio, apenas será un parche temporal. Sin unas instituciones internacionales y la existencia de cooperación que exige la globalización hoy, aumentará la brecha de desigualdad entre los más ricos y poderosos y el resto de la humanidad, como se puede apreciar en recientes informes de diversas instituciones internacionales, ello a costa del sacrificio y erosión de nuestros derechos y condiciones de vida que provocan una convergencia hacia quienes se encuentran en peor situación y no a la inversa, una globalización orquestada y llevada a cabo por una clase política que no sirve a los ciudadanos de ninguna parte del mundo, cuyo resultado será explotación y barbarie, muy alejados de la sostenibilidad y libertad efectiva que deberían promover las democracias actuales.

¿Cuánto más tardaremos en crear los incentivos para una democracia efectiva y el control y expulsión de nuestras instituciones democráticas de las élites extractivas que hoy nos gobiernan? No podemos aspirar a tener derechos económicos sin derechos políticos.


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lunes, 25 de marzo de 2013

Chipre ¿Y ahora qué?



El revuelo en torno al rescate de Chipre y la mayoría de lo escrito en los medios tanto oficiales como no oficiales, gira en torno a dos cuestiones: la inseguridad jurídica sobre los depósitos menores a 100.000€ que rompe con la legalidad vigente en la Unión Europea; y los intereses de los bancos alemanes que quieren recaer sobre los ahorradores chipriotas las pérdidas derivadas para los bancos alemanes de la quiebra de la banca de Chipre.
En estos días hemos visto multitud de manifestaciones, declaraciones sobre la lucha de clases, el imperialismo, la avanzadilla de la “revolución”, la confianza en el euro, de la metedura de pata del actual presidente del EuroGrupo Jeroen Djisselbloom y la posterior rectificación sobre gravar los depósitos inferiores a 100.000…pero, ¿Por qué se negoció esta atípica medida en torno al rescate de Chipre? Nikos Anastasiadis, presidente conservador chipriota pidió un préstamo en torno a los 17.000 millones de euros, casi el 100% del PIB de Chipre; de los cuales 10.000 irán a parar a los bancos, sistema vertebral de la economía de la isla.

La decisión final parece ser que los depositantes con más de 100.000 euros serán quienes paguen el rescate de los bancos chipriotas, junto con accionistas y tenedores de bonos, además del cierre de los bancos no solventes, como el segundo más grande del país, el Laiki Bank ¿qué consecuencias tiene para una pequeña isla en el mediterráneo que vive en buena medida del sistema financiero, un paraíso fiscal dónde los activos bancarios son de siete veces el PIB del país? Renunciar a ser un paraíso financiero, ¿y entonces qué pasará con Chipre? La reestructuración de un sector bancario sobredimensionado no se plantea tarea fácil, habrá fuga de capitales, Chipre dejará de ser un lugar seguro para los evasores y los blanqueadores de dinero que dejarán de ir allí, y habrá despidos en masa. Esta debacle social para los chipriotas será especialmente dramática para los empleados de los bancos liquidados, que perderán los fondos destinados a sus pensiones y el seguro médico, a lo que el parlamento chipriota pretende buscar una “solución”.


Aún es pronto para conocer como acaba el rescate chipriota y los efectos que tendrá, pero me temo que el sacrificio de Chipre deja Europa tal y como está, el capital que usaba la isla como centro off-shore se moverá hacia algún otro paraíso fiscal y los ciudadanos chipriotas serán los únicos perdedores; aunque también este “autorrescate” indica una nueva política para los rescates bancarios a la que se viene siguiendo en Europa, alternativa a la socialización de pérdidas, cuestión que no es nueva sino que ya existía desde el principio, pero no se ha querido llevar a cabo y está por ver que se practique a partir de ahora. ¿Y los ahorros de los depositantes de menos de 100.000 euros? También para ellos, el futuro se presenta incierto y las pérdidas, mayores o menores según las circunstancias individuales, parece serán mucho más cuantiosas que la tasa de 6’75 % que pretendía negociar el presidente chipriota, acabando con la garantía de los depósitos menores de 100.000 euros, para no sacrificar su modelo de país.

domingo, 17 de marzo de 2013

Chipre, ¿indignación por el rescate a un paraíso fiscal?



El rescate a la banca chipriota era ya una posibilidad desde 2012, debido a su exposición a la banca griega y los efectos de la quita que se le efectuó, según se puede corroborar dando una vuelta por la red en noticias de medios de comunicación de distintos países, en donde muchos explican el porqué de la resistencia de la UE en contra de los préstamos de ayuda para la isla mediterránea y la indignación y desaprobación ciudadana a que se hiciesen efectivos.

Ahora, el nuevo presidente conservador chipriota Nikos Anastasiadis ha solicitado un préstamo de rescate de la UE, ya que necesita desesperadamente en torno a 17.000 millones de euros, de los cuales unos 10.000 millones irán a parar a los bancos, sistema vertebral de la economía chipriota que basa su economía exclusivamente en los servicios financieros y que suponen en torno al 70% del PIB. Los activos bancarios del país multiplican entre 5 y 8’5 veces el volumen de su PIB, según datos publicados por diversos medios, la enorme amplitud de tal estimación es una buena muestra de la opacidad que prevalece en la banca chipriota.
Abrir una cuenta en el Banco de Chipre es gratis y rápido, en 3 días ya está disponible para operar, con un secreto bancario más estricto que en Suiza o Liechtenstein. Además de esto, Chipre sirve un impuesto de sociedades del 10% y la exención del impuesto sobre la renta y el impuesto sobre las ganancias, entre otras características;  convirtiendo a Chipre en un paraíso para dar cobijo a todo tipo de negocios donde maximizar beneficios, de escondite para el capital que huye de una fiscalidad menos favorable en sus países de origen, así como para blanquear dinero sin obstáculo alguno.

Chipre es un destino popular especialmente para el capital ruso, que escapa del frío de Moscú hacía el abrigo de la soleada isla mediterránea, que atrae a grandes empresas como a funcionarios y miembros gubernamentales. Que el gobierno ruso haga préstamos en condiciones favorables a Chipre no es una muestra de altruismo, en 2012 1.400 empresas rusas estaban registradas en Chipre, cifra a la que deben añadirse las “empresas buzón”, que normalmente son administradas por sociedades como Tax & Advice.  Ocho de cada diez empresas rusas con más de 1.000 millones de beneficios al año cuentan con una oficina central en Chipre, entre ellas se encuentran gigantes como Gazprom, Norilsk, Nickel, Serverstal y Lukoil.

La inquietud y el revuelo montado por el diseño del rescate de Chipre, proviene de que deben ser los depositantes de las instituciones financieras quienes paguen en primera instancia, en vez de los accionistas y fondos públicos como viene siendo habitual y es justo, pues los ahorradores siempre deben ser los últimos a los que se les vaya a rendir cuentas. La troika exige que el gobierno imponga una tasa a los depósitos bancarios del 9’9% superiores a 100.000 € y del 6’75% a los inferiores de esta cifra, además, para evitar fugas de capitales mientras se aprueba la ley correspondiente se ha impuesto un corralito temporal.
Espero que podamos conocer el volumen de capitales que han salido del país “premonitoriamente”, previo anuncio de tales medidas.

Ahora bien, ¿inseguridad jurídica? no para el sistema financiero de los demás países europeos. ¿Injusticia con los ahorradores chipriotas? Una tasa a los depósitos bancarios supone un impuesto al ahorro que permite se graven todos los depósitos sean estos de extranjeros o de nacionales; en un país donde según diversos expertos cerca del 40% de los depósitos son solamente rusos, y que llevan años beneficiándose de que Chipre sea un paraíso fiscal, mientras que la subida en impuestos indirectos o sobre la renta de las personas físicas únicamente afectaría a los ciudadanos chipriotas. Por otro lado, el arreglo al que han llegado la troika y el gobierno chipriota permite que no se venga abajo su modelo de país, ser un paraíso fiscal ¿Se imaginan las consecuencias para los ciudadanos chipriotas el dejar de ser un paraíso fiscal ante la huída de los capitales o por la quiebra de sus bancos? El gobierno no tiene activos para garantizar los depósitos ni existen activos que respalden ese volúmen de capital que manejan los bancos varias veces superior el PIB del país, y medidas contra los intereses de los accionistas y fondos de inversión borraría a Chipre su atracción para capitales extranjeros, lo que provocaría quiebra total del Estado, así como también la volatilización de los ahorros y los trabajos de los ciudadanos.

En desacuerdo a todo este revuelo sobre tal medida en un paraíso fiscal, me pregunto ¿Dónde está la seguridad jurídica y la transparencia que permita a los estados localizar e ingresar el dinero evadido en paraísos fiscales o la armonización fiscal en la UE para impedir una competición fiscal a la baja que beneficia al capital que ha pasado al siguiente nivel, convirtiéndose en una competición en materia de ver quien desmonta en mayor dimensión los derechos laborales? Estamos hablando de un rescate destinado en gran escala a rescatar evasores de impuestos y actividades procedentes del lavado de dinero, de individuos que incentivan el desmoronamiento y desarticulación del modelo de Estado de Bienestar europeo; de salvar un paraíso fiscal, si bien puedo entender que sea injusto que el gobierno no garantice hasta 100.000 € los ahorros de depositantes chipriotas, este arreglo permite que su modelo centrado en servicios financieros no lleve a la quiebra de la economía de la pequeña isla del sur de Europa, pagar un 10% o un 6'75% por ello es una limosna comparado con los beneficios particulares obtenidos de su actividad, así como por los daños generales que a todos nos causan estos paraísos fiscales. ¿A qué se debe la indignación ciudadana contra esta medida? No existe comparación con España posible ¿Es justificable la resistencia de los ciudadanos de países del norte en que Europa rescate a Chipre? Estoy con ellos ¡ABOLICIÓN DE LOS PARAÍSOS FISCALES YA!
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martes, 12 de marzo de 2013

Mandeville y Keynes, la colmena del sur de Europa


En su Teoría General John Maynard Keynes, el economista más influyente del siglo XX -hoy ignorado por la ortodoxia dominante-, expone en un capítulo los “antecedentes incompletos” de su teoría, si bien no en general, partes de ella, como bien él mismo reconoce en las ideas de autores mercantilistas (y otros no mercantilistas anteriores que él), quienes fueron los primeros que se dieron cuenta de la relación entre la tasa de interés y la cantidad de dinero para la suficiencia del aliciente para invertir con objeto de encontrar una fórmula que permitiera a la curva de la eficiencia marginal del capital ser elevada, así como el achacar los males de la desocupación a la insuficiencia del otro elemento constitutivo de la demanda efectiva, la pequeñez de la propensión a consumir, ignorado por la economía clásica, y que es lo voy a tratar en esta entrada.

Es común leer y escuchar en estos días que en los países del sur de Europa, “hay que desincentivar el consumo en beneficio del ahorro”, que consumimos por encima de nuestras posibilidades; esto es así, con la idea de impulsar la inversión y con ello la ocupación; sin embargo, no se tienen en cuenta las complejidades e interdependencias del mundo real que determinan la formación de cada una de las variables, dándose por hecho que todo ahorro irá a la inversión de bienes de capital, obviando la preferencia por la liquidez, característica principal de la volatilidad de los mercados financieros de hoy en día, puramente especulativos e inestables, y que la economía clásica también ignora.
Como oposición a ello y como reflexión, creo que sirve bien a tal propósito, -y así lo creyó Keynes al incluir un comentario sobre ello en su obra-, el texto de la Fábula de las abejas de Bernard Mandeville “El panal rumoroso o la redención de los bribones”, un poema alegórico en el cual se manifiesta el espantoso apuro de una comunidad próspera, en la que a todos los ciudadanos se les ocurre de repente abandonar la vida de lujo y al estado reducir los armamentos, en interés del ahorro:

Ya es  fraude la carestía
y al más altivo le basta
la moderación que gasta;
 ya ni el más necio se fía
de la torpe algarabía
de corredores traviesos.
¡Vayan a otra parte esos
que <<por mendrugos de pan>>
coches y caballos dan
y finca y otros excesos!
¿A qué mantener galeras
y compañías armadas
en regiones alejadas
y en hazañas extranjeras?
¿Qué orgullos, qué borracheras,
qué funestas vanidades
buscan gloria en las crueldades?
Solo es lícita la guerra
cuando defiende la tierra,
derechos o libertades.

La altanera Chloe

Hoy tan solo se atavía
con un vestido por año.

¿Y cuál es el resultado?

¡Ay, pero en este concierto
del comercio y la honradez
el panal de antigua prez
se va quedando desierto!
Pues si el vicio a chorro abierto
despilfarraba millones,
alimentaba montones
que hoy se quedan sin oficio,
y echando menos el vicio
emigran a otras regiones.
¡La propiedad despreciada,
abandonadas las glebas,
la maravilla cual Tebas
con música edificada!
La más suntuosa morada,
lujo de sus moradores,
con carteles delatores
se ofrece al mejor postor.
sobran artista y pintor,
pedreros y constructores.

Mandeville concluye: “El gran arte para hacer que una nación sea feliz y lo que llamamos floreciente, consiste en dar a todos y cada uno la oportunidad de estar empleado; y para obtenerlo, hágase que la primera preocupación del gobierno sea promover una variedad tan grande de manufacturas, artes y oficios como la inteligencia humana pueda inventar; y la segunda, estimular la agricultura y la pesca en todas sus ramas, que se obligue a toda la tierra a esforzarse lo mismo que el hombre. La grandeza y la felicidad de las naciones deben esperarse de esta política y no de las frívolas regulaciones de la prodigalidad y la frugalidad; porque déjese que el valor del oro y de la plata suba o baje, el bienestar de todas las sociedades dependerá siempre de los frutos de la tierra, del trabajo y de la gente; cosas ambas que, acopladas, son un tesoro más cierto, más inagotable y más real que todo el oro del Brasil o la plata del Potosí.”

¿Se convertirá el sur de Europa en el panal de las abejas de Mandeville donde la gente queda sin oficio y emigra a otras regiones? En la colmena española, esto ya es un hecho.


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miércoles, 6 de marzo de 2013

Venezuela, luces y sombras del mandato de Chávez



Sin duda, Hugo Rafael Chávez Frías es uno de los más polémicos y carismáticos personajes de la política mundial de las últimas décadas, militar, político y presidente de Venezuela durante 13 años consecutivos, falleció el pasado 5 de marzo tras una batalla contra el cáncer que le diagnosticaron a mediados de 2011. Chávez inició la famosa Revolución Bolivariana buscando convertir a Venezuela en el país socialista del siglo XXI, con un modelo económico basado en lo que su propulsor Heinz Dieterich Steffan, exconsejero de Chávez, denomina economía de equivalencias; ajena a la economía de mercado; a través del uso de la Rosa de Peters, que como explican muy bien en este blog es una tontería ideológica sin base científica alguna.

Los logros en materia de desarrollo económico y progreso social del mandato de Hugo Chávez, especialmente desde finales de 2003 cuando se hizo con el control de la principal empresa petrolífera del país, son incuestionables en referencia a los datos que están a nuestro alcance, y que en su mayoría provienen de instituciones venezolanas, país que ocupa el lugar 165 en el 2012 corruption perceptions index de Transparency Internacional sobre la percepción de la corrupción en el sector público. Los datos que he cogido son del Banco Central de Venezuela, del Banco Exterior y del informe "El gobierno de Chávez después de 10 años: evolución de la economía e indicadores sociales" del Center for Economic and Policy Research.

Una importante cantidad del gasto del gobierno venezolano, incluyendo el gasto social, es efectuada directamente por PDVSA, la empresa nacional petrolera, y el Fondo de Desarrollo Nacional, FONDEN. El gasto social y en inversión  pública llega a un nivel máximo del 40 % del PIB en 2006, incrementándose el gasto social real por persona por más de tres veces. En términos reales, la economía ha tenido una expansión de más del 100% del PIB, logrando incrementar su tamaño por el doble durante el periodo de gobierno de Hugo Chávez, dándose la mayor parte de este crecimiento en el sector no petrolero de la economía y además, el sector privado ha crecido a un mayor ritmo que el sector público, pese a ocupar Venezuela el puesto 180 en el informe Doing Business 2013.

Entre los logros sociales de llamada Revolución Bolivariana se encuentran: la reducción de la pobreza desde un 42’8% de los hogares hasta un 26’7%, lo que equivale a una disminución del 37’6% en la tasa de pobreza; la disminución de la pobreza infantil en más de un tercio; multiplicación por 12 del número de doctores de atención primaria, grandes incrementos en los índices de escolarización y en la educación superior; y mejoras en el mercado laboral con una drástica reducción del desempleo, del 14’6 que se registraba cuando entró Hugo Chávez y que en octubre de 2012 era del 7’3%.
La economía Venezolana es totalmente dependiente de las exportaciones de petróleo, siendo su principal cliente y socio comercial Estados Unidos, con quien a pesar de las diferencias políticas aumentaron sus relaciones en los últimos años, y que permite al país suramericano incrementar sus importaciones año tras año gracias a los ingresos en dólares resultante de estas ventas. Las exportaciones de Venezuela están formadas en un 95 % por el petróleo, y el sector petrolero es parte del sector público. Los principales socios comerciales de Venezuela son EEUU, Colombia, China y Brasil. Las exportaciones no petrolíferas presentan una enorme diferencia en cuanto a las importaciones, ya sea en su relación con el resto del mundo como con el MERCOSUR, cuyo principal socio es Brasil. De estas exportaciones no petrolíferas, las principales son metales comunes y sus manufacturas, productos químicos y productos minerales.
Desde el pasado 13 de febrero de 2013, la moneda venezolana, el bolívar, vale un 32% menos respecto al dólar, fijando el tipo de cambio actual en 6’2875 bolívares por dólar. Teniendo en cuenta todo lo que no produce Venezuela, un país cuya principal actividad económica es la explotación y refinación de petróleo para la exportación, y dependiente en el resto de sectores de las importaciones, los efectos para los ciudadanos venezolanos pueden ser desastrosos en un futuro próximo, en el cual el precio del petróleo está bajando, el de los alimentos subiendo y en donde la inflación puede dispararse en cualquier momento, en una economía fuertemente intervenida (que no regulada) a través del racionamiento de alimentos, energía y gasolina, todo subvencionado en gran medida a través de emisión de moneda del banco central venezolano, contribuyendo al mantenimiento de una elevada inflación de un 22’18% en el último año, con una media del 22% desde 1998, aunque se debe señalar que era aún más alta en los años anteriores al gobierno de Chávez. Venezuela debe diversificar su economía y disminuir su dependencia del petróleo.
Una vez expuestas las relaciones comerciales y la base económica del crecimiento y del progreso en Venezuela, queda claro que la famosa Revolución Bolivariana no es tan anti-imperialista o anti-capitalista; al menos en la práctica; como se pinta desde la propaganda de diversos grupos así como los propios discursos del gobierno venezolano; y que es totalmente dependiente del oro negro, vamos a las cuestiones políticas.
Si bien en Venezuela no existe una dictadura clásica como las que conoció América Latina en varias décadas del siglo pasado, también es cierto que el régimen actual no es democrático, a pesar de ser electo por el pueblo, condición necesaria pero no suficiente, pues se ejerce el poder sin respetar, entre otros principios, la autonomía y separación de los poderes públicos, la libertad de pensamiento y el derecho a la propiedad privada. Los poderes públicos, y sobre todo la justicia, están al servicio de los caprichos y rencores del Jefe de Estado, que hace girar sobre sí todas las cuestiones políticas, característica de su personalismo, cuyo último legado es un video que se repite estos días continuamente en la televisión venezolana donde el difunto líder proclama "¡Exijo lealtad absoluta! Porque yo no soy yo, ¡yo soy un pueblo carajo!", un vídeo con el que el chavismo intenta irracionalmente mitificar y crear un aura de persistencia de un régimen en torno a la figura del difunto presidente.

Las relaciones a escala internacional de Chávez transcurrieron entre odios y amores, siendo un personaje muy polémico. Especialmente relevantes fueron los periodos de tensión y ruptura diplomática entre Colombia y Venezuela, ante el apoyo público del presidente venezolano a las FARC hasta 2010; con el presidente ruso Vladimir Putin, con quien el líder venezolano sostuvo una cercana amistad y compartía la visión de contrarrestar el poderío norteamericano. Proyectos energéticos rusos en Venezuela y la venta de armas, submarinos y aviones al país vecino, reflejaron su alianza económico-militar; la amistad con Fidel Castro y sus relaciones con Cuba, donde pasó gran parte de los últimos 2 años tratándose del Cáncer que acabó con él, y por sus relaciones con Siria, país al que siguió apoyando tras el estallido de las revueltas, siendo aliado de una dictadura que estaba atacando militarmente a su propia población

Son numerosas las organizaciones que denuncian las violaciones de Derechos Humanos en Venezuela, como el Colegio Nacional de Periodistas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa, ONGs como Amnistía internacional, o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Estas denuncias las puede ver cualquiera en el World Report 2011 de Human Rights Watch, una de las principales organizaciones internacionales independientes dedicadas a la defensa y la protección de los derechos humanos; que empieza así:“El debilitamiento del sistema de controles democráticos durante el gobierno del Presidente Hugo Chávez ha contribuido a que la situación de los derechos humanos en el país sea precaria. Debido a la ausencia de control judicial, el gobierno ha violado sistemáticamente el derecho de libertad de expresión, la libertad sindical de los trabajadores y la capacidad de las organizaciones de derechos humanos de defender derechos básicos. [..] Los abusos policiales y la impunidad continúan representando un grave problema. Las condiciones carcelarias son deplorables y se producen numerosas muertes como resultado de violencia entre reclusos.”

¿Continuará el chavismo sin Chávez? Lo importante es que exista una estabilidad política que permita a los ciudadanos y el gobierno que éstos elijan seguir con el desarrollo y progreso del país, convenientemente, diversificando su economía y evitando la dependencia del petróleo, y sobre todo, garantizando los principios democráticos que en el mandato de Chávez  no se tuvieron en cuenta, pues sin pluralidad y poder ilimitado del gobernante, el crecimiento no solo tiene un limite, sino que puede llevar a que estalle cualquier conflicto o se instalen algún tipo de instituciones extractivas que vayan contra los intereses de los ciudadanos, cuestión que cobra mayor importancia en cuanto un país va desarrollándose.