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sábado, 29 de junio de 2013

No se trata solo de crecer: las dos caras de Brasil

Con la elección de la Presidenta Dilma Roussef, Brasil quiso acelerar a través de diversas iniciativas el paso para presentarse no solo como potencia en  Latinoamérica, sino como potencia global beneficiándose de una buena imagen internacional gracias al ex presidente Lula da Silva y sus políticas de inclusión social: Conferencia de la ONU sobre el Medio Ambiente RIO+20 en junio 2012, Conferencia Internacional contra la Corrupción en noviembre de 2012, Campeonato del Mundo de Futbol en 2014, Juegos Olímpicos en 2016, creciente protagonismo en el grupo de los BRICS, nombramiento de José Graziano da Silva para director general de la FAO, y de Roberto Azevedo para la OMC.

Brasil está entre los 15 países que más redujeron su “déficit de IDH” entre 1990 y 2012. El Índice de Desarrollo Humano representa el impulso de una definición más amplia del desarrollo y del bienestar que el nivel de ingresos (PIB per cápita) o la tasa de crecimiento económico (medido como variación del PIB), abarcando tres dimensiones básicas del desarrollo humano como son salud, educación e ingresos. Entre 1980 y 2012 el IDH de Brasil ha pasado desde el 0.522 hasta el 0.730 de la actualidad, lo que coloca al país en la posición 85 de los 187 países para los que se disponen datos comparables. El IDH de América Latina y el Caribe como región ha pasado del 0.574 de 1980 al 0.741 de la actualidad, por lo que Brasil se sitúa por debajo de la media regional.
El informe destaca el programa “Bolsa Família” creado en 2001 y el desempeño económico hecho por el gobierno en educación, salud y nutrición.
Además sobresalen entre otras medidas la creación de 15 millones de empleos formales, permitiendo por primera vez que Brasil tuviera más trabajadores formales que informales; y en especial la valorización real del salario mínimo durante el mandato de Lula, que permitió que los sectores menos favorecidos vieran sus ingresos aumentar 55 por ciento por encima de la inflación entre 2004 y 2010.

Los esfuerzos realizados por el gobierno deben reconocerse en su mejora de la disminución de la pobreza en Brasil, sin embargo, no permiten una transformación de las estructuras sociales ni generan alternativas para una inclusión social duradera de los más pobres y vulnerables, y no abordan el reto de la desigualdad. El aumento del salario mínimo a trabajadores de bajos ingresos y las transferencias directas del gobierno a través del programa “Bolsa Família” o “Fome zero” van dirigidos a personas con elevada propensión a consumir, lo que alimentaron a su vez la inflación que se encuentra sobre el 6’5%, con un crecimiento económico esperado este año del 2’5%, tras ser el año pasado de un 0’9. Respecto a la Tasa de cambio, la moneda brasileña perdió de 2008 a 2013 aproximadamente un 21% de poder de compra frente al dólar, lo que ha repercutido negativamente en la balanza comercial del país al aumentar el valor de las importaciones. Esto se puede corroborar en la web del Ministério do Desenvolvimento, Indústria e Comércio Exterior del Gobierno de Brasil.

Si bien han sido medidas han demostrado reducir la desigualdad salarial en la cola inferior de la distribución de los ingresos, los efectos globales en el total de la distribución son muy pequeños, ya que brasil sigue siendo el tercer país con peor distribución del ingreso de Latinoamérica por detrás de Guatemala y Colombia, y el segundo entre los BRICS únicamente por detrás de Sudáfrica, y la desigualdad no solo trae perjuicios económicos sino también sociales. Brasil sigue estando entre los 10 países más desiguales del mundo.
Cuando nos fijamos en los problemas sociales, especialmente en las áreas de la salud, la educación, la inclusión social y el mercado laboral, los puntos débiles significativos son visibles, como se refleja en el estudio BRICS de los Indicadores de Gobernabilidad Sostenible de la fundación independiente alemana The Bertelsmann Stiftung  , así como la elevada percepción sobre la corrupción política; por tanto no debe sorprender el descontento generalizado reflejado en las multitudinarias protestas aprovechando el evento de la Copa Confederaciones de fútbol. La subida de las tarifas de autobuses funcionaron como catalizador ante una situación que se ha recrudecido por los problemas de inflación, unidos a una baja tasa de crecimiento y un tipo de cambio más débil, que afectan al poder adquisitivo de los hogares, mientras los políticos se suben el sueldo.
En definitiva, Brasil llegará a la Copa del Mundo de 2014 sin haber hecho frente a reformas estructurales, con grandes inversiones en estadios que han absorbido recursos que debían mejorar servicios públicos como el transporte, la educación y la salúd, y una bajada en el poder adquisitivo de sus ciudadanos; el gobierno eligió prestigio internacional en detrimento de la calidad de vida de los brasileños.
Algunos datos clave para entender el contenido de las protestas y los problemas ya expuestos son:
 
- CORRUPCIÓN.- Algunos estudios muestran que la corrupción cuesta más de 40.000 millones de $ cada año, gracias a una asignación de recursos a menudo altamente ineficaz por el gobierno y los fondos perdidos en el camino. Brasil ocupa el 69 entre 174 países en el Índice de Percepción de la Corrupción 2012 de Transparency International, con una puntuación que indica problemas significativos con la corrupción. Algo que también se refleja en los obstáculos a la hora de hacer negocios en el país, ocupando el puesto 130 en el informe Doing Business de 2013 del Banco Mundial.
Incluso si se cuenta con la voluntad política necesaria, como muestra la presidenta brasileña al asumir en 2011 la co-dirección de la Asociación Gobierno Abierto que promueve una mayor transparencia del gobierno, de la Ley Ficha Limpia promovida por iniciativa ciudadana que impide que los ciudadanos condenados por participar en las elecciones y ser elegido para un cargo público o las condenas de más de 25 personas, incluyendo a los políticos de alto perfil en el gran escándalo de Mensalão de 2012, habrá que ver si Roussef cuenta con el capital político necesario para hacer frente a la corrupción local y regional. Ante el clima político contra la corrupción muchos políticos trataron de introducir leyes que harían más difícil que la Corte Suprema les condenase, pero debido a la proliferación de las protestas al comenzar la Copa Confederaciones, el proyecto de ley PEC 37 que impedía a la Fiscalía investigar casos de corrupción y violaciones de derechos humanos de personas pertenecientes al gobierno fue rechazado en el Parlamento con 430 votos en contra, de un total de 530.
 
- AGRICULTURA.- Es cierto que el gobierno aumentó el número de nuevas asentamientos rurales para los pequeños agricultores, el área ocupada por ellos en los últimos años es pequeña en comparación con la de la grandes propietarios que se benefician de las nuevas tecnologías, el acceso al mercado exterior y el recurso a mano de obra barata, a menudo en una situación de privación que se remonta a los días del Brasil colonial.

 - TRABAJO INFORMAL.- Pese a los avances en materia de protección social, según el informe Panorama Laboral 2011 América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo existe un muy alto porcentaje de trabajadores y trabajadoras aún no tienen ningún tipo de cobertura (42’1%) al no disponer de un contrato laboral, cuya relación laboral no se desarrolla conforme a las leyes, y por lo tanto carecen de acceso a los beneficios que se obtienen como resultado de las contribuciones a los sistemas de seguridad social, como el acceso a un seguro de salud, pensiones en la tercera edad, seguro de desempleo, salarios o asignaciones familiares, entre otros. El análisis indica que los altos niveles de informalidad laboral hacen que la protección frente a los riesgos sociales mediante los sistemas tradicionales de seguridad social de base contributiva resulte insuficiente, tanto en el presente como en el futuro, para alcanzar niveles reducidos de pobreza y desigualdad, aun en escenarios de crecimiento económico sostenido.

-EDUCACIÓN.- Brasil aparece en los informes como un país que presenta avances en el sector educacional, pero donde las medias dicen poco y que todavía tiene que hacer frente a grandes deficiencias. Existen profundas desigualdades entre regiones, contextos sociales, raza o color, lo que vuelve necesario un análisis más enfocado en la realidad de los grupos sociales y económicamente más vulnerables. En el contexto general, existe un gran déficit de profesores formados, millones de niños fuera de las escuelas, de jóvenes y adultos analfabetos además de otros tantos millones considerados analfabetos funcionales, ambientes escolares e infraestructuras inadecuadas y deficientes. Lo que gasta Brasil anualmente por alumno es poco mas de una cuarta parte de lo que gastan de media los países de la OCDE. 

- SANIDAD.- El Ministerio de Salud estima que Brasil tiene un déficit de médicos, y es uno de los países que menos gasta por ciudadano del mundo. Según el Consejo Federal de Medicina entre 2005 y 2012 se produjo una reducción del 10’5% de camas en los hospitales públicos, y afirman que los problemas se deben a la falta de financiación, tanto para infraestructuras físicas como para políticas de trabajo eficientes para trabajadores de la salud.

En un país que se vio estar haciendo progresos en la reducción de la brecha entre ricos y pobres, y en adoptar una postura seria contra la corrupción, los gastos de todo el Mundial han llegado a un punto sensible. Quieren saber por qué más de 13.000 millones de dólares se gastan para construir estadios de fútbol para la Copa Mundial de 2014, cuando tantas personas carecen de servicios básicos, incluso en ciudades que no cuentan con suficientes personas para ocuparlos, como por ejemplo en Manaus, en el corazón de la Amazonia; así como por qué los políticos están dándose a sí mismos aumentos de sueldo cuando la inflación está perjudicando a los pobres. 
Si bien es cierto que el Gobierno no es ajeno a las deficiencias del pueblo brasileño y lleva poniendo en práctica desde 2009 diversos Programas de Aceleraçõ do Crescimento (PAC), a través de fuertes inversiones en infraestructuras de todo tipo, fundamentales para aumentar el nivel de empleo del país y garantizar el desarrollo económico. Los recursos destinados al PAC estructurado por ejes pueden verse en el informe Desafíos 2013 del Gobierno de Brasil, entre los que se encuentran además de las inversiones en infraestructuras y obras públicas, diferentes programas como “Minha Casa, Minha vida” para asegurar el acceso a una vivienda digna para millones de brasileños; “Comunidade Cidadã” con inversiones en educación, salud, cultura y deporte y ocio, encaminados a resolver los enormes déficits en capital humano e infraestructuras y “Brasil Sem Miséria” para garantizar la inclusión de 16 millones de personas que viven en situación de extrema pobreza. 

Con los ojos puestos en la experiencia internacional la Presidenta Dilma Roussef dejó claro que las represión solo agudizaría los conflictos y aislaría al gobierno, el gesto de la presidenta de sentarse con los representantes del movimiento para discutir sus demandas tras las manifestaciones que hicieron patente que los endémicos problemas de desigualdad existentes en Brasil no se resolverán con la política asistencialista y de transferencia directa implementada por las sucesivas administraciones del PT, es solo el comienzo para reconducir la energía transformadora que se ha apoderado de Brasil hacia la superación de las miserias y desigualdades que aquejan al gigante dormido latinoamericano desde tiempos remotos, ¿se enfrentará Brasil definitivamente al reto de cambiar la estructura social del país y crear alternativas para la inclusión social que consigan reducir la desigualdad de una forma sostenible? En la Copa del Mundo de 2014, cuando los ojos de todo el mundo estén puestos en Brasil, los propios ciudadanos brasileños nos lo harán saber, no tengo dudas de ello. 


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lunes, 25 de marzo de 2013

Chipre ¿Y ahora qué?



El revuelo en torno al rescate de Chipre y la mayoría de lo escrito en los medios tanto oficiales como no oficiales, gira en torno a dos cuestiones: la inseguridad jurídica sobre los depósitos menores a 100.000€ que rompe con la legalidad vigente en la Unión Europea; y los intereses de los bancos alemanes que quieren recaer sobre los ahorradores chipriotas las pérdidas derivadas para los bancos alemanes de la quiebra de la banca de Chipre.
En estos días hemos visto multitud de manifestaciones, declaraciones sobre la lucha de clases, el imperialismo, la avanzadilla de la “revolución”, la confianza en el euro, de la metedura de pata del actual presidente del EuroGrupo Jeroen Djisselbloom y la posterior rectificación sobre gravar los depósitos inferiores a 100.000…pero, ¿Por qué se negoció esta atípica medida en torno al rescate de Chipre? Nikos Anastasiadis, presidente conservador chipriota pidió un préstamo en torno a los 17.000 millones de euros, casi el 100% del PIB de Chipre; de los cuales 10.000 irán a parar a los bancos, sistema vertebral de la economía de la isla.

La decisión final parece ser que los depositantes con más de 100.000 euros serán quienes paguen el rescate de los bancos chipriotas, junto con accionistas y tenedores de bonos, además del cierre de los bancos no solventes, como el segundo más grande del país, el Laiki Bank ¿qué consecuencias tiene para una pequeña isla en el mediterráneo que vive en buena medida del sistema financiero, un paraíso fiscal dónde los activos bancarios son de siete veces el PIB del país? Renunciar a ser un paraíso financiero, ¿y entonces qué pasará con Chipre? La reestructuración de un sector bancario sobredimensionado no se plantea tarea fácil, habrá fuga de capitales, Chipre dejará de ser un lugar seguro para los evasores y los blanqueadores de dinero que dejarán de ir allí, y habrá despidos en masa. Esta debacle social para los chipriotas será especialmente dramática para los empleados de los bancos liquidados, que perderán los fondos destinados a sus pensiones y el seguro médico, a lo que el parlamento chipriota pretende buscar una “solución”.


Aún es pronto para conocer como acaba el rescate chipriota y los efectos que tendrá, pero me temo que el sacrificio de Chipre deja Europa tal y como está, el capital que usaba la isla como centro off-shore se moverá hacia algún otro paraíso fiscal y los ciudadanos chipriotas serán los únicos perdedores; aunque también este “autorrescate” indica una nueva política para los rescates bancarios a la que se viene siguiendo en Europa, alternativa a la socialización de pérdidas, cuestión que no es nueva sino que ya existía desde el principio, pero no se ha querido llevar a cabo y está por ver que se practique a partir de ahora. ¿Y los ahorros de los depositantes de menos de 100.000 euros? También para ellos, el futuro se presenta incierto y las pérdidas, mayores o menores según las circunstancias individuales, parece serán mucho más cuantiosas que la tasa de 6’75 % que pretendía negociar el presidente chipriota, acabando con la garantía de los depósitos menores de 100.000 euros, para no sacrificar su modelo de país.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Venezuela, luces y sombras del mandato de Chávez



Sin duda, Hugo Rafael Chávez Frías es uno de los más polémicos y carismáticos personajes de la política mundial de las últimas décadas, militar, político y presidente de Venezuela durante 13 años consecutivos, falleció el pasado 5 de marzo tras una batalla contra el cáncer que le diagnosticaron a mediados de 2011. Chávez inició la famosa Revolución Bolivariana buscando convertir a Venezuela en el país socialista del siglo XXI, con un modelo económico basado en lo que su propulsor Heinz Dieterich Steffan, exconsejero de Chávez, denomina economía de equivalencias; ajena a la economía de mercado; a través del uso de la Rosa de Peters, que como explican muy bien en este blog es una tontería ideológica sin base científica alguna.

Los logros en materia de desarrollo económico y progreso social del mandato de Hugo Chávez, especialmente desde finales de 2003 cuando se hizo con el control de la principal empresa petrolífera del país, son incuestionables en referencia a los datos que están a nuestro alcance, y que en su mayoría provienen de instituciones venezolanas, país que ocupa el lugar 165 en el 2012 corruption perceptions index de Transparency Internacional sobre la percepción de la corrupción en el sector público. Los datos que he cogido son del Banco Central de Venezuela, del Banco Exterior y del informe "El gobierno de Chávez después de 10 años: evolución de la economía e indicadores sociales" del Center for Economic and Policy Research.

Una importante cantidad del gasto del gobierno venezolano, incluyendo el gasto social, es efectuada directamente por PDVSA, la empresa nacional petrolera, y el Fondo de Desarrollo Nacional, FONDEN. El gasto social y en inversión  pública llega a un nivel máximo del 40 % del PIB en 2006, incrementándose el gasto social real por persona por más de tres veces. En términos reales, la economía ha tenido una expansión de más del 100% del PIB, logrando incrementar su tamaño por el doble durante el periodo de gobierno de Hugo Chávez, dándose la mayor parte de este crecimiento en el sector no petrolero de la economía y además, el sector privado ha crecido a un mayor ritmo que el sector público, pese a ocupar Venezuela el puesto 180 en el informe Doing Business 2013.

Entre los logros sociales de llamada Revolución Bolivariana se encuentran: la reducción de la pobreza desde un 42’8% de los hogares hasta un 26’7%, lo que equivale a una disminución del 37’6% en la tasa de pobreza; la disminución de la pobreza infantil en más de un tercio; multiplicación por 12 del número de doctores de atención primaria, grandes incrementos en los índices de escolarización y en la educación superior; y mejoras en el mercado laboral con una drástica reducción del desempleo, del 14’6 que se registraba cuando entró Hugo Chávez y que en octubre de 2012 era del 7’3%.
La economía Venezolana es totalmente dependiente de las exportaciones de petróleo, siendo su principal cliente y socio comercial Estados Unidos, con quien a pesar de las diferencias políticas aumentaron sus relaciones en los últimos años, y que permite al país suramericano incrementar sus importaciones año tras año gracias a los ingresos en dólares resultante de estas ventas. Las exportaciones de Venezuela están formadas en un 95 % por el petróleo, y el sector petrolero es parte del sector público. Los principales socios comerciales de Venezuela son EEUU, Colombia, China y Brasil. Las exportaciones no petrolíferas presentan una enorme diferencia en cuanto a las importaciones, ya sea en su relación con el resto del mundo como con el MERCOSUR, cuyo principal socio es Brasil. De estas exportaciones no petrolíferas, las principales son metales comunes y sus manufacturas, productos químicos y productos minerales.
Desde el pasado 13 de febrero de 2013, la moneda venezolana, el bolívar, vale un 32% menos respecto al dólar, fijando el tipo de cambio actual en 6’2875 bolívares por dólar. Teniendo en cuenta todo lo que no produce Venezuela, un país cuya principal actividad económica es la explotación y refinación de petróleo para la exportación, y dependiente en el resto de sectores de las importaciones, los efectos para los ciudadanos venezolanos pueden ser desastrosos en un futuro próximo, en el cual el precio del petróleo está bajando, el de los alimentos subiendo y en donde la inflación puede dispararse en cualquier momento, en una economía fuertemente intervenida (que no regulada) a través del racionamiento de alimentos, energía y gasolina, todo subvencionado en gran medida a través de emisión de moneda del banco central venezolano, contribuyendo al mantenimiento de una elevada inflación de un 22’18% en el último año, con una media del 22% desde 1998, aunque se debe señalar que era aún más alta en los años anteriores al gobierno de Chávez. Venezuela debe diversificar su economía y disminuir su dependencia del petróleo.
Una vez expuestas las relaciones comerciales y la base económica del crecimiento y del progreso en Venezuela, queda claro que la famosa Revolución Bolivariana no es tan anti-imperialista o anti-capitalista; al menos en la práctica; como se pinta desde la propaganda de diversos grupos así como los propios discursos del gobierno venezolano; y que es totalmente dependiente del oro negro, vamos a las cuestiones políticas.
Si bien en Venezuela no existe una dictadura clásica como las que conoció América Latina en varias décadas del siglo pasado, también es cierto que el régimen actual no es democrático, a pesar de ser electo por el pueblo, condición necesaria pero no suficiente, pues se ejerce el poder sin respetar, entre otros principios, la autonomía y separación de los poderes públicos, la libertad de pensamiento y el derecho a la propiedad privada. Los poderes públicos, y sobre todo la justicia, están al servicio de los caprichos y rencores del Jefe de Estado, que hace girar sobre sí todas las cuestiones políticas, característica de su personalismo, cuyo último legado es un video que se repite estos días continuamente en la televisión venezolana donde el difunto líder proclama "¡Exijo lealtad absoluta! Porque yo no soy yo, ¡yo soy un pueblo carajo!", un vídeo con el que el chavismo intenta irracionalmente mitificar y crear un aura de persistencia de un régimen en torno a la figura del difunto presidente.

Las relaciones a escala internacional de Chávez transcurrieron entre odios y amores, siendo un personaje muy polémico. Especialmente relevantes fueron los periodos de tensión y ruptura diplomática entre Colombia y Venezuela, ante el apoyo público del presidente venezolano a las FARC hasta 2010; con el presidente ruso Vladimir Putin, con quien el líder venezolano sostuvo una cercana amistad y compartía la visión de contrarrestar el poderío norteamericano. Proyectos energéticos rusos en Venezuela y la venta de armas, submarinos y aviones al país vecino, reflejaron su alianza económico-militar; la amistad con Fidel Castro y sus relaciones con Cuba, donde pasó gran parte de los últimos 2 años tratándose del Cáncer que acabó con él, y por sus relaciones con Siria, país al que siguió apoyando tras el estallido de las revueltas, siendo aliado de una dictadura que estaba atacando militarmente a su propia población

Son numerosas las organizaciones que denuncian las violaciones de Derechos Humanos en Venezuela, como el Colegio Nacional de Periodistas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa, ONGs como Amnistía internacional, o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Estas denuncias las puede ver cualquiera en el World Report 2011 de Human Rights Watch, una de las principales organizaciones internacionales independientes dedicadas a la defensa y la protección de los derechos humanos; que empieza así:“El debilitamiento del sistema de controles democráticos durante el gobierno del Presidente Hugo Chávez ha contribuido a que la situación de los derechos humanos en el país sea precaria. Debido a la ausencia de control judicial, el gobierno ha violado sistemáticamente el derecho de libertad de expresión, la libertad sindical de los trabajadores y la capacidad de las organizaciones de derechos humanos de defender derechos básicos. [..] Los abusos policiales y la impunidad continúan representando un grave problema. Las condiciones carcelarias son deplorables y se producen numerosas muertes como resultado de violencia entre reclusos.”

¿Continuará el chavismo sin Chávez? Lo importante es que exista una estabilidad política que permita a los ciudadanos y el gobierno que éstos elijan seguir con el desarrollo y progreso del país, convenientemente, diversificando su economía y evitando la dependencia del petróleo, y sobre todo, garantizando los principios democráticos que en el mandato de Chávez  no se tuvieron en cuenta, pues sin pluralidad y poder ilimitado del gobernante, el crecimiento no solo tiene un limite, sino que puede llevar a que estalle cualquier conflicto o se instalen algún tipo de instituciones extractivas que vayan contra los intereses de los ciudadanos, cuestión que cobra mayor importancia en cuanto un país va desarrollándose.